Coherencia


Para referirnos al término de coherencia que acoge la etioterapia, debemos atender a tres referencias en nuestra reflexión.


• La primera es que la materia en su constitución compleja es triple: macrofisica, microfísica, y subcuantica.


Esta referencia nace de la ‘Lógica de la energía’, teoría desarrollada por el filósofo francés, estudioso de la biología y la física, Stéphane Lupasco.


• La segunda referencia es que la energía, información en movimiento, se manifiesta en múltiples formas. Es el vínculo frecuencial entre todos los estados de la materia y se encuentra fuera del tiempo y del espacio.


• La tercera es la consecuencia de las dos reflexiones precedentes: la necesidad de coherencia.


Aquello que caracteriza al ser humano es, su alteridad ligada a la conciencia de sí misma, se caracteriza por su autonomía, su adaptación y su capacidad de evolución. Esta última está basada en la relación con la necesidad de una comprensión.


En estas palabras se encuentra toda la trialectica de Stéphane Lupasco en el desarrollo de su teoría de la energía dinámica antagónica y contradictoria. En este término de evolución, en ese sentido, no puede haber más que una sola coherencia fecunda. Las interacciones que se producen en nuestra vida cotidiana, nuestras preguntas y nuestras experiencias de vida servirán de manera contradictoria a evidenciar en esta profunda comprensión, aquello que es coherente y fructífero.